lunes, 16 de julio de 2018

OLYMPIA (Londres) 2007, 1º Parte

NOTA DEL EQUIPO OH.
El pen del Cura, es el Pen del Cura, y en el hay notas, que no son artículos terminados, sino apuntes, bocetos, pero están tan llenos de su sabiduría que no tienen desperdicio. En ellas vas a disfrutar leyendo lo que oyes mientras vas a caballo en una de sus clases, lo que escuchas en las estupendas sobremesas que compartimos, sin duda alguna son un aluvión de conocimientos muy elaborados y profundos.
Ocurrencias Hípicas tiene la suerte de publicarlas, muchas gracias José Manuel, y gracias a Isabel Hernández Carpena  la alumna que pasó las notas manuscritas a ordenador. Fue escrito a finales del año 2007 y se publicará en tres partes.




José Manuel Sales
Enero 2008

OLYMPIA (Londres) 2007
DENOMINADORES COMUNES DE LOS MEJORES JINETES Y AMAZONAS DEL MUNDO

Posición del Jinete/Amazona.
La pierna inamovible y en el salto el pié hacia atrás pero NUNCA hacia delante.
Punto de fijación sobre el que rotan todos los radios, abriendo más o menos articulaciones, la rodilla.También la pierna en todo momento es la que aguanta el cuerpo: no se ven culadas y las que lo parecen, está el culo tan poco rato en la montura que quiere decir que a penas si la roza.
Las espaldas nunca quedan detrás de la vertical y a Markus Fuchs y Alois Polman en algún momento se ponen en la vertical pero sigue notándose que es la pierna la que les aguanta, no la montura.
La rigidez de M. Ehning yo creo que es la que le ocasiona algunos derribos. Me refiero a su punto de bloqueo en el aire.
La mano mantiene un contacto constante con la boca pero siempre respetando el largo o posición del cuello al que nunca encogen. M.W. a Portofino, antes de comenzar el recorrido, se preocupa más de la soltura de la mandíbula que de ponerle el cuello redondo.
Todos los caballos constantemente aprietan el culo delante del salto ganando equilibrio, nunca dejándose caer sobre las espaldas. Luego son los caballos, todos, los que en los últimos trancos bajan la grupa apretando el culo y suben la cruz y nuca dejando bien marcada en la batida del salto la componente vertical del mismo.
La intervención de las manos en los últimos trancos es prácticamente nula, entre otras razones por no distraer la atención del caballo concentrado en la barra más alta del obstáculo.
Las vueltas: la mayoría las dan subiendo la nuca durante la vuelta y haciendo que las espaldas se desplacen más rápidamente que la grupa, o sea, tendiendo a la pirueta sobre el pie interior, como las medias vueltas vaqueras.
Si esto es así, quiere decir que el entrenamiento diario será en función de conseguir estos objetivos, que son denominadores comunes a todos los buenos jinetes y amazonas.
La pierna mantiene la misma posición durante todo el recorrido y, como mucho, en el aire a algunos se les va hacia atrás, pero NUNCA hacia delante. Hasta M. Michels-Beerbaum está corrigiendo últimamente la posición de su pierna. Se utiliza poco durante el recorrido, lo cual quiere decir que el caballo ya ha adquirido un nivel alto de revoluciones por lo que la pierna-acelerador tiene poco que hacer. Si esto es así quiere decirse que la mano nunca va CONTRA el caballo o sea nunca le desordena (el desorden es el peor freno porque a continuación hay que volver a poner orden). Parangonando con la conducción de un coche consistiría en utilizar habitualmente el cambio de marcha y en muy contadas ocasiones el freno.
Volviendo a la pierna: si, como decía, el pie está siempre debajo del culo y el galope cuando no en suspensión, al menos el culo no se hunde en la montura, quiere decirse que la pierna está cumpliendo en todo momento su primera misión: aguantar el peso del jinete/ amazona. Y esto se ve claramente por la ausencia de culadas o el culo hundido en la montura; ni lo uno ni lo otro. Todas las transiciones, incluso las bruscas, se piden con el culo fuera de la montura. Además de pedirla sobre la mandíbula ya relajada y cerrando dedos, no tirando, por lo que el cuello y la cabeza se mantienen en la misma posición, o sea, no se le encoge el cuello, y la base del cuello y la cruz suben.
¿Por qué la primera misión de la pierna es aguantar el peso del jinete o amazona? Sobretodo en la disciplina de salto es muy importante que las articulaciones principales del dorso: toraco-lumbar, que se haya situada debajo de nuestro culo cuando estamos sentados, y lumbo-sacra que está poco después de la montura, trabajen correctamente, o sea, que suban, y para ello nuestro culo tiene que facilitar esa flexión hacia arriba, cosa que impediría si el culo se quedara hundido en la montura.
(Aclaración al margen: como en la disciplina de doma no existe prácticamente el asiento en suspensión, la forma de la parte de atrás de la montura es la que predispone a aliviar del peso del jinete o amazona las dos articulaciones citadas.
En cambio, en la disciplina del salto, como el jinete o amazona tiene que estar continuamente entrando y saliendo de la montura ésta debe facilitar dicha acción, por lo que el asiento es más plano y mas largo, con la consiguiente “invitación” a dar culadas, las cuales se evitarán con una buena posición de piernas y espalda y una buena educación para distinguir lo que se debe hacer de lo que no se debe hacer.)
Una de las principales dificultades de la mano del jinete o amazona en un recorrido de salto es la de manejar los ángulos de las articulaciones del caballo, orden y control del caballo, manejando correctamente sus brazos y las manos de sí mismo.
¿Cómo conseguirlo en entrenamiento?
Lógicamente, las acciones de las manos serán eficaces sólo si el equilibrio es lo más perfecto posible: pie debajo del culo, el estribo pisándolo hacia atrás, nunca hacia delante, y el asiento sobre los isquiones en todo momento, retrasando o adelantando el equilibrio desde el ombligo y no desde la montura. De las piernas y asiento ya he hablado largo y tendido.
Hace 30 años aún era muy corriente ver a los mejores jinetes tirar fuerte de las riendas. Hoy los tirones de rienda son esporádicos, entre otras razones porque los caballos actuales no tienen nada que ver en cuanto a equilibrio y soltura con los caballos de entonces. La Equitación, que también ha evolucionado aunque, lógicamente, no en la misma medida, al tener que despreocuparse del equilibrio del caballo, (que difícil es ver a un caballo bueno dejarse caer sobre las espaldas), hace que las ayudas de manos necesiten mucho menos de la fuerza. Por eso no es de extrañar ver a amazonas de pesos superlivianos como puede ser Malin Bayard, Helen Withaker, TinaLund y un largo etcétera manejando los caballos en recorridos de alta competición con
toda soltura.

 PAZ Y QUE LE SIRVA A ALGUIEN

lunes, 2 de julio de 2018

EL INTÉRPRETE DEL CABALLO


Una sagaz observación, sin la cual no entiendo como la industria ecuestre ha sobrevivido, es saber que tu caballo de 600 kilos, si estuviera en la Luna pesaría 99, 6 kilos, y si estuviera en Júpiter pesaría 1.519, 8 kilos. De la misma manera el record del mundo de altura en saltos de obstáculo, el de las leyendas hípicas  Huaso y Larraguíbel, si se hubiera batido en la Luna sería muy cercano a los 15 metros, o si lo hubiera intentado en Júpiter no llegaría al metro de altura, y si fuera en el Sol, donde el mismo caballo pesaría 16.243,2 kilos sería de un poco menos de unos achicharrantes 10 centímetros.
Esta surrealista información sirve para que tomes conciencia de que el peso de tu caballo lo determina la fuerza de la gravedad del planeta  o estrella dónde esté situado. Para darnos cuenta de la magnitud de la fuerza de la gravedad que soporta un caballo de 600 kilogramos, ya aterrizado sobre nuestro planeta, ésta es de aproximadamente unos 6.000 Newtons, soportados por su viga vertebral, que no columna vertebral denominación solo apta para los animales bípedos.  Y si, efectivamente, gestionar 6.000 Newtons de fuerza es una burrada, o lo que es lo mismo gestionar su propio peso de 600 kilos es un esfuerzo terrorífico, que hace que la viga vertebral sea esclava en todo momento de la gestión de esa fuerza, la más importante y  potente a la que estará sometido durante toda su vida, y además es  constante y perpetua.  Incluso si es montado por un señor cuyo peso, incluida montura, es alrededor de 100 kilos, añadiría aproximadamente otros 1.000 Newtons más para ser soportados por su viga vertebral. Y si el citado jinete tuviera un brazo como el de Rafa Nadal,  y fuera dando tirones a base de puro bíceps añadiría en el momento del tirón otros 1.800 Newtons más, que serían aplicados en contra del caballo, aunque no constantemente,  sino solo durante el momento que dura el puro y duro tirón. La conclusión es que un caballo no soporta, ni  tendrá que negociar jamás con una fuerza mayor que la de su propio peso. Y esto es algo que gestiona su organismo en todo momento  con un permanente movimiento ondulatorio de la viga vertebral, inmodificable y perpetuo según el aire al que vaya el jaco. Sólo tienes que fijarte en los movimientos permanentes de sube y baja y vaivén de sus orejas cuando vas montado sobre él a cualquier aire. A ésta fuerza de la gravedad de su propio peso podemos añadir los 1.000 Nw más del peso de montura y jinete de unos 100 kilos, y los 1.800 Nw más de los tirones que el peor de los jinetes pueda darle. Total unos 8.800 Newtons que gestionar.
Ahora uno piensa que está bien, que un caballo es un bicho muy fuerte y puede con eso y más. Pero cualquier aficionado a las carreras sabe que para la elaboración de los hándicaps, los señores que los hacen llamados handicappers, se basan en que un solo kilogramo de peso más, soportado normalmente en forma de plomo, en una carrera significa un cuerpo de desventaja en la meta.  Y aquí entramos en una paradoja: ¿me dices que un caballo de 600 kilos gestiona bastante bien los 8.800 Newtons con un señor encima de 80 kilos incluida la montura, y que por ser mal jinete va dando tirones con una fuerza descomunal y que sin embargo  solo 10 Newton de peso añadido son capaces de hacer llegar a un caballo un cuerpo más lento en la meta o dos metros y medio más atrasado? ¿Qué es capaz de responder al mismo tiempo a una fuerza casi mil veces más pequeña que la que maneja su viga vertebral? Pues sí señor.
Esto, que puede ser motivo de discusión, se puede entender a la luz de que el caballo es capaz de gestionar muy bien su propio peso más  la carga y fuerzas en contra mal aplicadas por su jinete (tirones, mala aplicación de las ayudas), ya que se juega la vida en ello, es cuestión de supervivencia. Es peso que lleva su viga vertebral y cualquier mala caída o lesión medianamente grave sobre ella significaría su final y seguramente la muerte si viviera en estado salvaje. Y por otro lado es sumamente sensible al peso. Ese simple kilogramo de plomo de más que en las carreras hace perder un cuerpo de distancia o dos metros y medio en la meta, sirve para hacernos comprender la tremenda sensibilidad que tiene hacia las fuerzas en contra o mal aplicadas. La fuerza ejercida por una tensión excesiva de las riendas,  una culada a destiempo, un asiento profundo cuando no es necesario, o apretar la pierna de manera  inadecuada, todas ellas fuerzas en contra tan pequeñas como la ejercida por un solo kilo de peso, son capaces de alterarle enormemente. Esta diferencia de 10 Newtons de fuerza de más, o de un solo kilo en ayudas mal aplicadas, que sería la necesaria para levantar un paquete de espaguetis, es imperceptible durante una monta en competición aún para ojos muy expertos.  ¿Podría esta sensibilidad extrema del caballo frente a las fuerzas en contra explicar el típico “derribo tonto” en una prueba de saltos que nadie sabe el por qué se ha producido? ¿O una mala transición durante una reprise que hasta entonces era muy correcta? Es muy posible que sí.
A todos los que hemos aprendido a montar hace ya años, desde chicos nos han enseñado que los fallos que cometía tu caballo eran casi siempre culpa del jinete. Ahora creo que es verdad, que el montar bien es dificilísimo, que el talento de los escasos grandes jinetes es propio de una sensibilidad y autocontrol excepcional; que la diferencia de solo un poco más de fuerza aplicada en el contacto con la boca, o un mínimo mal asiento durante solo una fracción de segundo puede significar un mal resultado en una competición. Además el tema de las ayudas que proporciona el jinete al caballo se complica no solo por la sensibilidad de la intensidad de la fuerza que aplicas sino del momento oportuno en que debes aplicarla; pero esto ya no es el objeto de este papel.
La columna vertebral del caballo está muy ocupada en gestionar la enorme fuerza de la gravedad originada por su propio peso, más el del jinete y las fuerzas que éste aplica, pero aun así es un animal con una sensibilidad exquisita capaz de responder a estímulos tan sutiles como los provocados por la fuerza necesaria para levantar un kilo de peso o incluso menores. En equitación, igual que en casi todas las profesiones, la diferencia entre ser un buen jinete  o ser un magnífico jinete depende de sutilidades. Las teclas que maneja el jinete sobre el caballo son tan variadas y complejas que creo es más difícil interpretar bien a un caballo que el concierto para piano número 20 de Mozart.

Paz y que le sirva a alguien.

Jesús C A y D